|
Cierras tus ojos y aparezco en tus sueños cada noche,
invado tu mente y me transformo en verdugo de tus negras pesadillas.
Realidad y ficción se fusionan y no puedes escapar de mis tormentos,
un incipiente hilo te separa entre cordura y delirio.
Mi presencia abstracta envuelve tu cuerpo y eres un canal de mis deseos.
Despiertas en la noche ahogada en pánico, mi voz dulce y suave aún te acompaña,
ensordece tus oídos y escapas hacia la puerta, subes las escaleras,
cruzas un cuarto frío y te pierdes entre mis piernas.
Te encuentras frente al vacío y allí estoy aguardándote.
Tu mirada de cristal fija en mí se derrite en llanto y lágrimas de sangre
que recorren mis propias mejillas.
Te observo con pasión y extiendo mis brazos hacia ti, das un paso hacia adelante
y te fundes junto a mí en un abrazo hacia la eternidad.
Ya nada será igual, no habrá más dolor ni sufrimiento,
te encuentras en mi reino de las sombras, caminaremos juntos en la oscuridad.
Y en mi reino nada está prohibido, tan sólo la tristeza.
Somos ángeles de la carne, señores del pecado...
Somos los guardianes de los eternos secretos...
Tú escondes el morbo, el placer ; yo escondo la dulzura y el veneno.
Tenemos un pacto sellado sin firmas, que lo vence todo.
Es nuestra piel por delante de los huesos,
es un beso, un susurro, un lamento.
El pacto se ha escrito en su plumaje con la tinta que otorga el sentimiento:
"Por siempre y para siempre".
Así que coje mi mano y no digas adiós,
porque seré tu sombra y el alcohol que corre por tus venas...
Porque somos como un 'Cuba Libre': la pareja perfecta...
¡Il Diavolo e la Strega!
Por: ɃґỰڙѦ ϢѧҐ
|